Un beso suelto
en el horizonte de mi ombligo
Otro beso
subiendo así como despacito
erizando todos y cada uno
de mis sentidos.
La piel alborotada
jugando con las gotitas de rocío
de tu sudor y del mío.
Poros a babor y en vapor,
chimeneas sumando pasión.
Encendidos tú y yo
bajo la misma luna
en este loco febrero.
Otro beso y otro más
que se funden en mis labios
probando ya esta primavera
de insaciables contenidos.
Y llega tu lengua también
para hacerse con un papel principal
en esto de alcanzar el cielo:
el cielo de mi boca,
y a la que gusta recibir
con un rebelde abrazo
en continente desparpajo.
Humedad de salivas y deseo
puro deseo nacido
de una improvisación
en este escenario de a dos.
Late mi corazón,
con sus agujas robadas
a un tiempo que ha parado
al compás de estos vestigios
que gimen con cada embestida
que se vuelve una marea
fertilizando sus rincones más remotos.
Nuestra historia grabada
a fuego de besos, lenguas,
caricias, sexos fundidos,
de fuera adentro,
de dentro afuera,
semen salvaje
sumándose a la agitación,
cruzando auroras
jamás conquistadas.
Quedarme aquí,
al roce de tu piel,
suspirando de placer...
Quédarme aquí, contigo:
Unidos,
fundidos,
extasiados,
voraces,
en eclipse...
Quedarme aquí,
quedarme...
¿Y aún te preguntas de qué iba?
Es tan simple como que la función
iba de nuestro amor
y de sus placeres.
(©DesdeSyrma8.3, 2012)
Todos los derechos reservados.

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